David, a través de la batería como único instrumento solista, se desnuda mostrándonos una de sus facetas más personales. Propone un repertorio abierto y arriesgado, distinto en cada concierto, donde la improvisación y el free junto con la exploración de la batería como instrumento solista tienen un peso decisivo.
El repertorio se vasa en motivos melódico-rítmicos, escritos previamente, que desarrolla y enlaza a través de paisajes sonoros, mediante ambientes y texturas, creando música sin solución de continuidad. El sonido, la poli-rítmia, la melodía, el silencio, el caos y la energía son algunos de los ingredientes del viaje sonoro que nos propone desde su instrumento. Pura alquimia!